O Colégio

Formación espiritual

Una fuerte base para el éxito.

En esta vida y en la siguiente

En el Everest, creemos que somos hijos de Dios y un día volveremos a los brazos de del Padre. Debemos tener siempre presente que, aunque estemos en este mundo, no pertenecemos a él. Buscamos pasar a los alumnos la importancia de Dios en sus vidas para vivir de forma plena y consciente de sus responsabilidades.

Una enseñanza religiosa más preocupada por la vivencia de la fe que con la teoría. Queremos que nuestros alumnos conozcan a Dios en la práctica, en el día a día. Que tengan a Jesús y María como amigos que los acompañan y cuidan de ellos. Que sepan reconocer nuestra pequeñez y, desde pequeños, busquen ayuda divina en todos los momentos de la vida.

Enseñar a los alumnos el hábito de buscar a Dios de manera espontánea y ser agradecidos por todo lo que tienen. Enseñar a ellos aceptar y superar los desafíos que la vida ofrece, nunca olvidándose de que Dios nos escucha y cuida de nosotros.

Educar cristianamente es llevar adelante a los jóvenes, a los niños, en los valores humanos en todas las realidades y una de esas realidades es lo trascendente [...] la mayor crisis de la educación, en la perspectiva cristiana, es este encerrarse a la trascendencia ... Ningún tipo de cierre beneficia a la educación" (Papa Francisco).

Buscamos una formación espiritual católica sólida, fiel al Papa y a las enseñanzas de la Iglesia. A los alumnos de Everest les enseñamos a ser líderes capaces de usar sus habilidades y potencialidades y a ser conscientes de que Dios tiene un plan único para cada uno de ellos. El conocimiento y la aproximación de Dios les ayudan a entender lo que realmente importa en la vida, haciéndoles conscientes de la realidad del mundo actual, desarrollando un sentido de trascendencia y de ayuda a los demás.

Contamos con el apoyo de sacerdotes y consagradas para guiar y contribuir en la formación espiritual y de valores de los alumnos y de su familia. La fe es una relación que crece a cada día. El Everest entiende y cree que iniciar el amor por la vida y por Cristo en la primera infancia es fundamental para la sana relación que se extenderá durante toda la vida.

Algunas formas con las cuales el Everest contribuye para la formación espiritual de los alumnos:

  • Programa de conocimiento de la fe católica;
  • Promoción de una fuerte integridad moral;
  • Iniciando el conocimiento práctico de servir a los demás;
  • Cultivando el deseo de contribuir con la comunidad;
  • Preparando a los niños para el sacramento de la comunión;
  • Misa mensual del 1er viernes;
  • Vía Crucis;
  • Base Net y ECYD;
  • Campamentos, peregrinaciones y retiros;
  • Día del Papa;
  • Formación para el amor;
  • Acompañamiento espiritual;

Programa de Virtudes

Todo conocimiento y toda habilidad pierden su valor si no son sustentados y fundados en los valores y en la educación de las virtudes. Por eso, en nuestros colegios, tenemos el Programa de Virtudes, que desarrolla actividades que ayudan a los alumnos a conocer, valorar, vivir y comunicar las virtudes de manera constante, firme y comprometida.

Buscamos motivar nuestros alumnos con ejemplos de acciones para que vivan las virtudes de manera constante dentro y fuera del Colegio, llevándolas a formar parte de su vida, además de sensibilizarles sobre la importancia de colaborar con los que necesitan. Nuestro programa ofrece actividades de ayuda de acuerdo con las edades. Así, buscamos complementar la formación espiritual y humana.

Los alumnos son formados en el respeto, la caridad, la igualdad, la generosidad, la nobleza, la humildad y en la justicia con el propósito de promover la verdadera felicidad en el amor y en la ayuda al prójimo.

Este aspecto del programa impregna toda la enseñanza. Buscamos que profesores y colaboradores hayan enraizado la importancia de este programa en la vida de los estudiantes. Sabemos que la mejor forma de enseñar es por el ejemplo. De esta forma, hacemos continuos esfuerzos para que cada uno, a su manera, sea modelo de virtudes y ejemplos para los discentes.

Nuestro equipo de acompañamiento está formado por instructores de formación y prefectos de disciplina - equipo responsable por observar a los alumnos. Sea en la merienda, en el almuerzo, en el recreo, en el deporte, o simplemente en un juego entre amigos, nuestro equipo está presente para ayudar a los niños para que sean siempre gentiles, educados, agradecidos. Que siempre estén preocupados con el prójimo, que sean positivos en sus acciones.

: Durante el crecimiento, los niños pasan por diferentes fases de descubrimiento. Hay la fase de las malas palabras, aunque sea por bromas; la fase del descubrimiento del sexo opuesto; la fase de las luchas y las bromas pesadas; el bullyng - y varios otros momentos. Muchos niños tienen traumas y dificultades para superar lo que les molesta, y eso no siempre es evidente para los padres. Nuestro equipo busca trabajar ayudando a los alumnos y guiándoles durante esas fases, conscientes de que los descubrimientos son parte importante en el proceso de crecimiento y maduración.

Trabajamos en conjunto con las familias en todos los casos, para que sus hijos superen los desafíos y para que ellos nunca se olviden de preocuparse por el prójimo, de ayudarle siempre que sea necesario.

Proyectos Sociales

“Vosotros podéis conocer todos los mandamientos, todas las profecías, todas las verdades de fe, pero si esto no se traduce en la práctica y en las obras, no sirve”.

Papa Francisco

Como parte de la enseñanza, estimulamos a los alumnos a participar en proyectos que desarrollen el sentido de responsabilidad social. Estas acciones proporcionan sólidas experiencias y comprensión de cuestiones humanitarias, ya sea en proyectos a largo plazo o en eventos puntuales.

Visando a la formación integral, ofrecemos significativos estímulos para la práctica del amor como vocación fundamental e innata del ser humano. Tenemos clases de Participación Social, que buscan desarrollar la conciencia y la mirar hacia las necesidades del otro, transformando la caridad, la justicia y la solidaridad en acciones concretas y prácticas. En esas clases, sensibilizamos a los alumnos acerca de las necesidades de los demás, para que se comprometan a compartir lo que reciben y transformen el mundo. Hacemos esfuerzos para formar en cada uno de ellos, desde la más tierna edad, el deseo de estar atento a las necesidades de los demás y apoyar a quienes lo necesitan.

El programa de Virtudes desarrolla en los alumnos la disposición habitual y permanente de hacer el bien, teniendo siempre como base el amor de Dios, la imitación de Jesucristo y el respeto al prójimo.

Nuestros proyectos sociales son pensados para desarrollar en los estudiantes la conciencia de mejorar del mundo, sirviendo como líderes cristianos. La conciencia social es una misión universal que queremos que todos los estudiantes comprendan en la jornada de la vida. Estos son algunos de nuestros proyectos.

  • Dia del amigo
  • Proyecto Mano Amiga
  • Educar para Transformar